martes, 18 de enero de 2011

dispossession

[entonces un día entendieron. dejaron de buscar encontrarse para perderse en la más real de las búsquedas - v.]

el reloj heredado de la abuela se cayó de la mesita de roble rompiéndose en mil pedazos, los restos quedaron esparcidos sobre la alfombra persa varias noches.
cuidado, te vas a cortar.
no le dio importancia a la advertencia y continuó pisando con los pies descalzos, nunca se calzaba.
¿por qué no me hiciste caso?
no me duele, los fragmentos esparcidos de un reloj viejo parecen volverse parte del decorado.
tus pies están sangrando.
las gotas coloradas bañaban el segundero. los minutos permanecían intactos, aunque no corrían. los números de las horas, desordenados entre la alfombra, se tocaban con los vidrios rotos.
¡no me duele!
entre el tiempo detenido y el dolor ausente, permanecieron en la casa varias noches.
pensaron que sería apropiado comprar un reloj nuevo, se rieron de la situación.
nunca limpiaron los restos del anterior que, con el tiempo, se volvieron parte del decorado de aquella casa.

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